¿En el nombre de la ciencia?

6 comentarios en “¿En el nombre de la ciencia?”

  1. Con los pequeños podría funcionar… pero no me gusta como lo hacen, colocar un vaso bajo un espiráculo supone que el líquido volvera a caer, y no debe de caer líquido nunca dentro del espiráculo, es una regla básica que nada debe obstruir el orificio respiratorio de los cetáceos, les estresa mucho

    De todos modos los cetaceos tienen la ventaja de que pierden mucha piel con nada que se rocen, como los grandes simplemente no te dejan acercarte se recurre a recoger trozos de piel suelta que flota en el mar tras un salto por ejemplo, si llegas antes que las gaviotas y la legislación te permite acercarte lo suficiente a donde estuvo el animal (que ahora estará a 50 m de distancia) es una manera sencilla e inocua de muestrear, pero no sabes a que animal pertenece, claro. Hay gente que recoge
    las heces también… un trabajo sucio

    Y estoy de acuerdo en que es echarle imaginación, cuando un delfín o ballena se enreda en una cuerda y es liberado deja parte de su piel en esa cuerda y con nada que frotes el cuerpo con algo firme tienes el adn. Realmente son animales a los que un pequeño rayonazo les supone el mismo problema que a nosotros un corte al coger una rosa o un pinchazo de una vacuna. Yo no denominaría a una herida así como algo particularmente intrusivo.

  2. Lo bueno es que cada vez se tengan ideas más innovadores para aumentar la eficacia y precisión de las medidas in vivo, mientras tanto que nuestras conciencias y moral nos protejan de hacer más daño que el estrictamente necesario. En la mayoría de los casos eso es más que suficiente. Ahora bien, hasta para eso… hay que saber.

    1. Sin duda alguna las ideas son la clave. En muchas ocasiones nos acomodamos con lo métodos tradicionales sin buscar alternativas, en muchas ocasiones, viables. Pero como bien dices, mientras tanto que nuestras conciencias nos protejan…
      Muchas gracias por colaborar activamente con nosotros. Vuestras opiniones son siempre bien recibidas. Un fuerte abrazo,
      el equipo de Ecología Azul

  3. En el siglo XVIII se comenzó, patrocinados por los goviernos y en el nombre de la ciencia, la caza y disecación de animales salvajes.
    También en el nombre de la ciencia se generalizaron en las ciudades más “modernas” la construcción de zoológicos.

    Sólo son dos ejemplos de actos en el nombre de la ciencia que me plantean una cuestión. Qué pensarán en el futuro de los científicos que están estudiando los seres vivos del mar?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s