Marrajos, una historia de resiliencia

La observación de tiburones en libertad, que es una actividad turística en auge, puede proporcionar observaciones valiosas para fines científicos y actuar como un programa de ciencia ciudadana. El 31 de julio de 2023, frente a la costa norte de España (8 millas al norte de la ciudad de Bermeo, Euskadi, España), durante una salida para el avistamiento de tintoreras (Prionace glauca), un grupo de buceadores recreativos (dirigidos por Mako Pako) fue sorprendido por un visitante inusual. Una hembra de marrajo azul (Isurus oxyrinchus), de una longitud estimada de 2,8 m, fue filmada nadando tranquilamente alrededor del equipo de avistamiento. Aunque este inesperado encuentro duró sólo unos minutos, hubo oportunidad suficiente para observar marcas llamativas en su cuerpo: impresiones de dientes o picos en la piel (cerca del ojo y la nariz), heridas y cicatrices en la parte superior de las aletas pectorales, alrededor de las branquias y en el cuerpo, la punta del hocico erosionada y una notable herida longitudinal (curada) en el lado derecho de la cabeza, cerca de la boca (Fig. 1a, b).

Hembra adulta de marrajo azul (Isurus oxyrinchus) fotografiada en la costa de Bermeo (Euskadi, España). a; La hembra presentaba numerosas cicatrices en el lado derecho del cuerpo y una herida en proceso de cicatrización encima de la boca (flecha) probablemente producida por un anzuelo de pesca. b; Detalle de la cabeza que muestra la herida en proceso de cicatrización tras la posible acción de liberación de un buque palangrero (Fotos realizadas por Isaías Cruz, Mako Pako).


La llamativa herida longitudinal podría haber sido causada por una interacción con un pez vela o marlín (Istiophoridae) o un pez espada (Xiphias gladius), ya que se han reportado varios casos (Penadés-Suay et al. 2019; Romeo et al. 2020). No obstante, considerando la forma, ubicación y aparente poca profundidad de la herida, parece más probable que haya sido producida por un anzuelo y el proceso de desenganche antes de liberar al tiburón, posiblemente por un buque palangrero comercial o un pescador recreativo.
El marrajo azul es un tiburón oceánico y epipelágico distribuido en océanos tropicales y templados cálidos de todo el mundo. Históricamente, el marrajo azul fue el objetivo de las pesquerías de palangre internacionales por su valiosa carne y aletas. Las recientes evaluaciones de stock realizadas por la ICCAT (Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico, https://www.iccat.int/) confirmaron que esta especie ha sido sobrepescada en el Océano Atlántico. En consecuencia, en 2021 se estableció un plan intensivo de recuperación, que incluye una recomendación de prohibición de retención a bordo, transbordo y desembarque de marrajo para 2022, 2023 y 2024, como primer paso para recuperar la población.

En la actualidad, las pesquerías de palangre pelágico se centran en la tintorera, el pez espada y los atunes (Thunnus spp.), capturándose incidentalmente otras especies, como el marlín negro (Makaira nigricans), el pez vela del Atlántico (Istiophorus albicans) y varios tiburones oceánicos. La captura accidental de marrajo azul sigue produciéndose en grandes cantidades (Mucientes 2023), y deben ser liberados (cuando se capturan vivos) o descartados (cuando se capturan muertos) durante las operaciones de pesca. Cuando se captura vivo, la tripulación debe liberar directamente al tiburón del anzuelo, o puede cortar inadvertidamente la piel o el músculo si el anzuelo está demasiado arraigado, lo que deja al tiburón herido. En el segundo caso, dicha manipulación dejaría una herida abierta en el músculo de los tiburones liberados que puede ser potencialmente subletal o fatal (Borucinska et al. 2002; Adams et al. 2015).

Los daños producidos por anzuelos y la presencia de anzuelos retenidos en tiburones son relativamente frecuentes en tiburones oceánicos bajo presión pesquera. Datos obtenidos de estudios pesqueros en el Océano Atlántico Norte, mostraron un 0,4% de tintoreras y un 0,8% de marrajos azules con anzuelos retenidos (Mucientes y Queiroz 2019); mientras que, en el Pacífico Sur, se registraron un 1,8% y un 4,9%, respectivamente (Mucientes y Queiroz 2019). Se han descrito casos de curación (Mucientes y Queiroz 2019; Borucinska et al. 2020), que resaltan la extraordinaria capacidad de curación de lesiones externas de este depredador oceánico. Las fotografías que se muestran aquí ponen de relieve que el marrajo azul puede sobrevivir a las interacciones con los aparejos de pesca de anzuelo, y proporciona una importante observación que respaldaría la potencial supervivencia de especies descartadas reflejada en otros estudios (Mucientes et al. 2022). Si bien la eficacia de las medidas de protección actuales es incierta, una mejor manipulación de los tiburones capturados incidentalmente debería, con la buena voluntad y la habilidad de los pescadores, mejorar la supervivencia de los descartes y permitir que la población se recupere.

Referencia.

Cruz, I., Roura. A., Mucientes, G. (2024). Scarface shortfin makos, a tale of resilience. Marine Biodiversity, 54, 52 (2024). https://doi.org/10.1007/s12526-024-01444-6

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