Varamientos en Galicia

La mañana del lunes 7 de octubre en la playa coruñesa de Mañón, junto al cabo de Estaca de Bares, se produjo un inesperado e insólito episodio de varamiento masivo de 22 calderones tropicales (Globicephala macrorhynchus). Tras un intento de rescate que duró hasta última hora de la tarde del martes, la CEMMA (Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos) puso fin al operativo con un saldo de 19 calderones tropicales finados y tres hembras devueltas al mar con oportunidades de supervivencia. Posteriormente continuaron con las imprescindibles necropsias de los cadáveres que fueron apareciendo.

La mañana del lunes 7 de octubre en la playa coruñesa de Mañón, junto al cabo de Estaca de Bares, se produjo un inesperado e insólito episodio de varamiento masivo de 22 calderones tropicales.

Miembros del CEMMA durante las tareas de necropsia. Fotos: Gonzalo Mucientes (BEC).
Miembros del CEMMA durante las tareas de necropsia. Fotos: Gonzalo Mucientes (BEC).

Seis de los calderones varados perecieron rápidamente el mismo lunes en el puerto de Bares. Voluntarios, vecinos y efectivos de Protección Civil, humedecieron y reflotaron a los otros 16. Pocas horas después volvían a encallar pocos kilómetros al Este, en la playa de Arealonga, en O Vicedo (Lugo) en el interior de la ría. Más tarde, un grupo nutrido se adentró río arriba por la ría de O Barqueiro en aguas del Sor. Fue en ese momento cuando llegamos para ayudar en lo posible y filmar el intento de rescate, con la inestimable colaboración del cámara profesional Jorge Candán.

Desde el coche, seguimos el movimiento del grueso del grupo mientras se adentraba en el interior de la ría. Una vez en las zonas más salobres, nos hacemos con un kayak de mar para acercarnos a los calderones e intentar guiarlos lentamente hacia el exterior, con la ayuda de otros incansables piragüistas voluntarios y bajo la dirección de la CEMMA. Así dio comienzo un maratón de varias horas durante el cual se mantenía al grupo principal cohesionado y orientado hacia la salida de la ría. Mientras, las lanchas neumáticas con más autonomía y velocidad se centraban en los individuos aislados. En los momentos en los que se acercaban a la orilla y encallaban, el personal de la CEMMA y nosotros nos echábamos al agua para ayudarles a continuar e impedir que se lesionaran todavía más. En ocasiones, los ejemplares que se aislaban se herían de forma reiterada en las aguas someras de las orillas golpeándose contra rocas y piedras. El panorama era desolador, muy a nuestro pesar, éramos conscientes de que las probabilidades de éxito de esta empresa eran remotas. Observando estos comportamientos te planteas si el facilitarles perecer será la mejor forma para ahorrarles un sufrimiento, ya que desconocemos el origen del problema. Otros casos por todo el mundo relatan cómo intentan herirse de forma intencionada contra rocas, muros, y obstáculos. En el siguiente vídeo os presentamos algunas secuencias de lo que fuimos testigos (imágenes cedidas por Jorge Candán):

Al final de la jornada, el grupo principal consiguió salir hacia aguas abiertas, ante la atenta mirada de cientos de curiosos situados en los puentes sobre el Sor. Al día siguiente aparecerían encallados nuevamente.

No está claro cual es el detonante de este tipo de sucesos.

No es la primera vez que se produce una cosa así en Galicia. En el 2003 se produjo un varamiento masivo de orcas bastardas (ver noticia), el primero registrado para esta especie en la península. A nivel mundial, se han producido varamientos espectaculares como el sucedido en Nueva Zelanda en el 2003 (ver). No está claro cual es el detonante de este tipo de sucesos. Un factor clave en muchos de estos casos parece ser la fuerte cohesión social de los odontocetos. Si un miembro de la manada se mete en problemas, sus llamadas de socorro pueden incitar al resto del grupo de mantenerse en la playa junto a ellos. Muchas teorías, algunas de ellas controvertidas, se han propuesto para explicar este comportamiento, pero la cuestión sigue sin resolverse. Recientemente la Wildlife Conservation Society (CWS) investigó el varamiento masivo de cien calderones en un sistema de lagunas al noreste de Madagascar, ocurrido en el 2008. Ese mismo año vararon otros 80 en una playa senegalesa cercana a Dakar. Las investigaciones sugerían que se había debido a prospecciones del fondo marino con una ecosonda multihaz llevadas a cabo por un buque de investigación contratado por la petrolera Exxon Mobil. Otro estudio llevado a cabo por el Instituto de Biología Marina de Hawai afirma que, aunque la mayoría de los varamientos puedan tener causas naturales no conocidas en profundidad, los ejercicios militares o navales con utilización del sónar explican algunos de ellos. Esta investigación llevada a cabo con un delfín cautivo al que se le sometió a pruebas de sónar, tras lo que se comprobó que perdía totalmente el sentido de la audición y ecolocalización hasta 40 minutos. Este tiempo es más que suficiente para que el cetáceo pierda su sentido de la orientación, ascienda a la superficie y sufra una embolia masiva.

Estas no son las únicas hipótesis. Durante un fin de semana del año 2012 se registraron varamientos masivos de ballenas en distintos puntos del planeta: Escocia, Estados Unidos y Canadá (ver noticia). Algunos de los científicos que investigaron las causas que condujeron a los cetáceos a perder el sentido de su orientación lo asociaron con la gran actividad solar que se desarrolló en la tarde del 31 de agosto. Se ha apuntado también que cualquier alteración en el campo magnético de la Tierra afectaría directamente a su sentido de la orientación. Los varamientos podrían ocurrir porque un mismo grupo enferma y las corrientes arrastran los cadáveres hasta las playas (en el caso de que todos aparezcan ya muertos). También podría ocurrir que, en busca de comida, se acerquen demasiado a zonas someras y sencillamente no puedan regresar a mar abierto y queden atrapados.

La hipótesis más barajada es la que afecta a su sentido de la ecolocalización. Una infección en los oídos o en el cerebro de estos animales, contaminaciones acústicas y los sónares militares hacen que se produzcan fallos en su emisión y recepción de señales.

Recientemente, una publicación en Journal of Heredity (Oremus et al, 2013) ha echado por tierra que el parentesco juegue un papel importante en los varamientos, es decir, que si el líder del grupo cayese enfermo, toda la manada le acabaría siguiendo. El estudio consistió en el análisis genético del parentesco de cada una de los calderones (Globicephala melas) protagonistas en los varamientos en masa en Nueva Zelanda y Tasmania. Para ello se analizó en al ADN mitocondrial (adquirido por vía materna) y genotipos que se heredan de ambos progenitores en 490 ballenas piloto de 12 varamientos en masa. Se encontró que los miembros de los grupos varados no eran miembros del mismo linaje, hecho que contradice la hipótesis de todos los miembros de un mismo grupo descienden de una sola madre ancestral. Otro dato que lo apoya es que se encontraron muchas crías pero no a sus madres, sugiriendo que la interrupción de los lazos de parentesco podría resultar de las interacciones entre grupos sociales no vinculados durante las agregaciones de alimentación y apareamiento, tal vez jugando un papel causal en los hechos.

Como conclusión, podemos decir que posiblemente estos sucesos de dramáticos varamientos masivos se deban a la acumulación de varios desafortunados sucesos, a acciones humanas concretas, o causas naturales, dejando de manifiesto que mucho nos queda por conocer sobre estas especies y sus relaciones con el medio y nosotros mismos.

8 comentarios sobre “Varamientos en Galicia

Agrega el tuyo

  1. Respecto a los daños de Crassicaudas tipo grampicola en huesos auditivos de delfínidos relacionados que sería el otro gran candidato a valorar en mi opinión (y no hay muchos más entre los patógenos habituales, también en mi opinión) podéis echar un vistazo a:

    J Zoo Wildl Med. 2004 Sep;35(3) Use of computer tomography for imaging of Crassicauda grampicola in a Risso’s dolphin (Grampus griseus).

  2. Sabía que lo había oido en alguna parte, efectivamente.

    Sólo dos días antes de que se extinguieran los permisos para investigación de hidrocarburos en la plataforma asturiana “Ballena-1”, 2, 4 y 5 frente a Gijón, varan todos estos bichos en Lugo y la Coruña… ya es casualidad hombre.

    mmh… ¿petardazo de sonar intentando aprovechar las últimas horas al máximo? ¿simple gesto de frustracion? ¿vuelta de los barcos a Galicia aprovechando el viaje?

    no afirmo ni señalo a nadie, especulo porque me parece una coincidencia notable

    No me sorprendería enterarme de que las necropsias muestren tímpanos y bullas óticas reventadas por un daño mecánico. La otra opcion sería una parasitación por nematodos por ejemplo pero lo veo menos probable. Los bichos de las fotos me parecen bastante sanos y si hubiera muchas Crassicaudas los daños serían bastante obvios.

    Revisad: A new species of the genus Crassicauda Leiper et Atkinson, 1914 (Nematoda: Spiruroidea) from the penis of Globicephala melas (Traill, 1809) (Cetacea: Globicephalidae) in the western Mediterranean Sea. Annales de Parasitologie Humaine et Comparée 1990 Vol. 65

    Y revisad igualmente el BOE: IET/2044/2013, de 9 de octubre, por la que se extinguen los permisos de investigación de hidrocarburos denominados “Ballena-1”, “Ballena-2”, “Ballena-4” y “Ballena-5”

  3. Hum, prácticas militares (o prospectivas?) con bastante probabilidad. Desde que se prohibieron las pruebas con sonar en Canarias dejaron de varar Zifios. Respecto de las enfermedades es posible pero menos probable, cuando estos animales están tan enfermos suele haber signos externos. Hay unas pocas decenas de enfermedades de cetáceos y seguro que las necropsias cantan, pero a priori pensaría en animales sordos por algún estampido. ¿Notasteis que estuvieran muy delgados?

    El articulo en principio está bien, no lo he leído, pero me sugiere el peligro de basarlo todo en genes. Todos los animales que forman grupos tienen siempre ejemplares que se unen y escinden espontáneamente al grupo es la manera estándar de evitar la endogamia, una hembra puede ser reconocida como líder por un animal sin necesidad de ser su pariente. A menudo las mejores oportunidades con calderones pasan por empezar a rescatar los animales más grandes

    Es muy frecuente que los animales al devolverlos al agua vuelvan a varar. Recuerdo un caso que tuvimos con un Kogia que nos pasó lo mismo, el animal se empeñó en morir durante tres días y al final murió. Estando en Galicia, quizás haya que cambiar de estrategia y aprovechar el terreno. Me pregunto si guardar los animales en un cercado improvisado con una gran red cerrada durante unas horas hasta que se les pueda dejar ir sería factible. Lo del Kayac es una buena idea.

    Muy interesante oportunidad para estudiarlos en cualquier caso

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: