Efectos en la naturaleza derivados del confinamiento global

El confinamiento global llevado a cabo durante el año 2020 con objeto de mitigar los riesgos para la salud de la pandemia de COVID-19 ha alterado, a gran escala, las interacciones humanas con la naturaleza. En un reciente artículo científico publicado en la revista Biological Conservation (en el que colaboramos como autores entre otros muchos) se hace un análisis exhaustivo sobre los impactos a corto plazo de las actividades humanas y los cambios producidos sobre la vida silvestre y posibles amenazas ambientales durante los primeros meses del confinamiento en el 2020, en base a un vasto volumen de información recogida, tanto de forma cuantitativa como cualitativa.

Cientos de informes sobre observaciones de especies inusuales alrededor de todo el mundo sugieren que la fauna respondió de una manera inmediata a las reducciones de la presencia humana. Sin embargo, también surgieron efectos adversos al bloquearse abruptamente acciones de conservación, ya que el confinamiento obligó a que trabajadores de áreas protegidas (parques nacionales o naturales, por ejemplo) no pudieran realizar las tareas de conservación, restauración y vigilancia encomendadas, lo que resultó en un aumento local de actividades ilegales como puede ser la caza furtiva.

En general, existe una mezcla compleja de efectos positivos y negativos sobre la naturaleza derivados del confinamiento pandémico, todos los cuales tienen el potencial de conducir a respuestas en cascada que a su vez influyen en la vida silvestre y la conservación de la naturaleza.

Si bien el efecto neto y general del confinamiento global deberá evaluarse a lo largo de los años a medida que se disponga de más datos y surjan efectos persistentes, en este trabajo se evaluaron diversas respuestas inmediatas por todo el mundo. Por tanto, los datos cualitativos y cuantitativos iniciales que surgen de esta perturbación cuasi-experimental a nivel global y de forma fortuita, resaltan el papel dual que juegan los humanos a la hora de explotar y proteger especies y ecosistemas. Las maneras y vías para inclinar favorablemente este delicado equilibrio incluyen, entre otros, reducir los impactos más adversos y aumentar la efectividad de los planes de conservación en curso.

Ejemplar neonato de tintorera (Prionace glauca) en la costa gallega (foto: N. Vilas)

Referencia: Bates, A. E., Primack, R. B., Duarte, C. M., & PAN-Environment Working Group. (2021). Global COVID-19 lockdown highlights humans as both threats and custodians of the environment. Biological Conservation, 109175.

En el trabajo se aportaron y analizaron datos de presencia de tiburones oceánicos en las costas gallegas, gracias al programa de seguimiento llevado a cabo por Ecoloxía Azul, en colaboración con la CEMMA y Tiburones en Galicia.

https://doi.org/10.1016/j.biocon.2021.109175

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