Plásticos y depredadores marinos

El océano abierto es el hábitat más extenso e indómito que existe en el planeta, donde flotan y se desplazan innumerables especies, algunas todavía por describir. Pero además, actualmente, se trata del mayor sumidero de plásticos del planeta (Thompson et al. 2004). De hecho la problemática presencia de plásticos en los océanos se ha convertido en un tema prioritario en la política medioambiental internacional (por ejemplo en Parlamento Europeo).

El impacto y la prevalencia de estos residuos plásticos en los componentes del medio marino se ha estudiado a diferentes niveles (son muchos los ejemplos: corales Lamb et al. 2018, peces y bivalvos Rochman et al. 2015, aves Provencher et al. 2014, tortugas Schuyler et al. 2013, etc.). Sin embargo y a pesar de su tamaño, los estudios en megafauna siguen siendo escasos, especialmente en los grandes depredadores. Este grupo es especialmente interesante por que en muchos casos se trata de especies migradoras que recorren grandes distancias en océano abierto. Este hecho las convierte en un potencial candidato a actuar como indicador de la presencia de plásticos y otros materiales de origen antrópico en el océano abierto, un ecosistema difícil de estudiar principalmente por su extensión.

Por lo tanto parece relevante reportar la incidencia de plásticos sobre estos animales. En este contexto los tiburones pelágicos oceánicos suponen un caso de estudio muy interesante. Recientemente se ha publicado un estudio en la revista Marine Pollution Bulletin  donde se documenta la presencia de diferentes tipos de residuos plásticos, y otros, que se fijan al cuerpo de estas especies (Mucientes y Queiroz  2019).

Los tiburones pelágicos oceánicos son potenciales “ recolectores” de plásticos que flotan en mar abierto

La comunidad científica ya tiene documentada la presencia de esta clase de residuos en más de 30 especies de elasmobranquios  (Parton et al. 2019) alrededor del mundo. Colmenero y colaboradores (2017) citan en 16 especies de tiburones la presencia de lesiones relacionadas con plásticos en el medio marino, excluyendo artes de pesca. El estudio de Mucientes y Queiroz corrobora este hecho y proporciona la primera estimación de la la incidencia de plásticos y anzuelos en dos especies de tiburones pelágicos, tiburón azul (Prionace glauca) y  marrajo (Isurus oxyrinchus). Estas dos especies son importantísimas para la flota pesquera que trabaja en el Atlántico Norte y en el Pacífico Sur. Los investigadores constataron que los tiburones son potenciales “ recolectores” de restos de plásticos que flotan en mar abierto.

Prionace glauca. Fuente: Marcados para sobrevivir
Isurus oxyrinchus Rafinesque-Schmaltz, 1810. Foto: Gonzalo Mucientes

Los resultados de sus análisis demuestran que en el Pacífico Sur, el 1,18% de los tiburones capturados contienen restos de plásticos nos sus cuerpos y el 4,82% tiene anzuelos retenidos. En el caso de los marrajos se comprobó que ningún ejemplar de los estudiados contenía restos de plásticos y el 1,76% presentaba anzuelos retenidos. En el Atlántico Norte, el 0,21% de los tiburones tenía restos de plásticos, mientras que el 0,37% de esta especie y el 0,78% de los marrajos mostraron presencia de anzuelos.

El tereftalato de polietileno fue el tipo de plástico más común encontrado en este estudio. Se trata de un material derivado del petróleo, muy utilizado para la fabricación de envases de bebidas y textiles, que no es biodegradable y que puede tardar de cien a mil años en degradarse.

Artefactos que portan los tiburones oceánicos examinados en el citado estudio (Fuente: Mucientes et al. 2019. Marine Pollution Bulletin)

Los científicos observaron diferencias en la presencia de residuos plásticos entre los marrajos y los tiburones, ya que en el caso de los primeros no se encontraron restos de plásticos. Esta diferencia puede estar relacionada con diferencias de comportamiento, ya que los tiburones azules generalmente muestran un comportamiento más curioso/exploratorio y pasan más tiempo alrededor de posibles presas.

Los investigadores destacan que existen evidencias científicas de que la incidencia del plástico en el océano abierto es amplia. Para solventar este problema, creen que el desarrollo y uso de plásticos biodegradables y fotodegradables podría ser una forma más de mitigarlo, si bien matizan que estudios recientes sugieren que la velocidad a la que se degradan estos plásticos no es lo suficientemente rápida como para prevenir la morbilidad en animales marinos.

Existe una falta general de datos cuantitativos para tener una estimación precisa del impacto de los residuos marinos en las poblaciones de tiburones

Con todo, la presencia de residuos plásticos en la megafauna pelágica sigue estando poco estudiada, ya que los datos muestran unos niveles importantes de contaminación plástica en tiburones. A pesar de que este estudio supone un avance en el conocimiento del impacto de residuos de origen antropogénico en grandes depredadores marinos, existe una falta general de datos cuantitativos para tener una estimación precisa de su impacto en las poblaciones de tiburones.

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